Palas de Pádel

Lo aceptamos, nos encantan las palas y no podemos vivir sin ellas. El primer paso para remediarlo es asumirlo y el segundo, empezar a jugar. Sin pereza, con ganas. ¿Por qué? Cuando juegas un partido de padel ya es imposible dejarlo, sobre todo si lo haces con tu pala favorita.